lunes, 19 de enero de 2009

La condena del alma


Caballero,aun os espero.
¿Dónde estais?
Mi alocado corazón, ansía de vuestros labios.

El alba ya os vence, me desgasta.
Acudid pronto a mi suplicante voz.
Las campanas resuenan ante el altardel final.
La sangre que en mis labios derrama,
un sútil veneno;
que apremia el día
y llora en la noche.

Hallad sangre maldita,
pues sera el pecado de mi eterna locura.
Ahora que el alba asoma, y consigo se lleva mi amor.

-Callad, mi vida;
que mis ojos y mis labios no os abandonan.
Alzare mis manos hacia vuestro muro de sanre;
pues en cada gota hallareis amor.

Tu debil aliento,
hiere cada parte de mi ser.
Pues fundamonos en un ultimo beso, mi dulce perdicion.
Maldecire por ti, mi amada;
y mi alma junto al vuestra sera condenada.