Atardeceres acurrucados entre hojas de verano, oyendo la dulce melodía que desprendía tu voz.
Tiernas miradas sumidas en un interminable abismo. Sabor agridulce y esponjoso el de acusantes labios. Añoro cada rincón de tu ser, que con cada caricia me hacia estremecer. Brisa suave que acariciaba tu timido y grácil rostro..
Rojo escarlata era el hilo del destino, cuan existencia maldita cayó. Caminar a ciegas hacia el mas oscuro pozo. Mi falsa luz, cuan delirante adicción eras. Reflejo en un empañado espejo de amor, cuya visión sin dirección volaba.
Ahogadas pupilas, que irradian dolor. Decrépitas manos que con el paso de los años afloran. Bella flor, cuyo olor murió.
Tu olvido apresado a un inquietante silencio, cuyos recuerdos nacen para después caer sobre un lago de cristal. Fugaces lágrimas blancas, traficando con la angustia, de una obsesiva venganza.
Ya no entender a la razón, dejar atrás mi cordura, y aferrarse al calor del sol.
Titán es aquel que desgarra cada palpitar, con acto de presencia. Oigo aún el murmullo de tu inútil fé, cuando sus gemidos bailaban al son de una anciana voz.
Mostrar tu más radiante luz, y dejar quebrar el doloroso antifaz de piedra que cubre tu ser. Tu alma decapitada por la guillotina de nuestra única verdad.
Arropada en la noche, por mi guardián, el viento del Norte. Construyendo el rompecabezas de sueños e ilusiones de un cálido despertar mañanero.
Como gato que maulla su más inocente y prohibido deseo a la luna azul.
Un magullado corazón.
Att: Desde mi ventrículo izquierdo, Kätt.
martes, 7 de abril de 2009
Maullidos a la luna azul
Gritado por
Lucy
en
3:50
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