lunes, 13 de julio de 2009

Violines de humo..




Se cuenta el bochorno, de nuevo..Una voz, esa voz, por fin se ha alzado. Ante mi. Exhausta, pero tenúe y suave. La voz, sin mirada; La voz, sin luz. Y mis ojos perdidos en ella, totalmente a oscuras.

¡¿Dónde estás?! El humo suaviza el ambiente, y los ficticios violines de fondo, acurrucan mis senos, entre su profunda e imaginada melodía. Dejada, del habla, y de los susurros. Imaginaba.Tú compañía, desnuda. Tras los acordes del tambor, y las danzantes notas. Caían mis parpados, y la voz calló. Y los susurros, de nuevo, comenzaron a oirse.

Perdidas, mis manos intentando alcanzar tus labios, tan lejanos, y acotados, a la vez. Embriagados, los surcos, de mi boca. Húmedos, y mustios, de por sí, ellos, ni un murmullo han soltado. Mi silencio callado, que sólo yo entendí. Sin interés, mi ebría memoria, viajó a dónde no debía. Y ella, se perdío. Sola. Con mis recuerdos, tendidos de una mano omisa.

Ahuecados, todos, despitados y soñolientos, trás el colocón. Mi cuerpo no respondía en sí. La fatiga, y el placer unidos, en un aura demasiado veloz. El espeso humo, recorría en boca de todos. Rebosantes, en alcohol y humo, la noche cayó sobre nosotros, la luz se retorció, y mi inspiración nació. Los violines de humo desaparecieron, junto con una pícara mirada...