sábado, 9 de mayo de 2009

Noche de Blanco

El cielo aparece gris desde el horizonte, emitiendo pequeños rayos de luz. Las gotas de rocío colman mis ojos al despertar, y el eco del viento resuena en las persianas.

Después de caminar todo una mañana persiguiendo un antifaz. La comida basura llegaba a mi paladar, empujada por medio litro de un refresco con gas.
De nuevo, el cielo se colorea gris oscuro, y llueve. Las hojas de los arboles se enfurecían y formaban remolinos en las calles. Los pasos del calzado salpicaban en los escaparates, a causa de los charcos turbios. A través de los cristales del coche, se podían observar los ceños fruncidos, por que la lluvia arruinó un soleado y agradable día playero.

La noche de Blanco colgaba desde todo el alumbrado urbano, y corría por las bocas de la multitud. Reunión de voces famosas, y servicios "gratuitos" al público, ofrecian una amena y tentadora noche, aunque el murmullo de los presentes sería bastante abrumador.
Entre palomitas y oscuridad, se disfrutó de la función, también del roce mutúo, que se desprendió en el sillón.. Al salir, dando tumbos por la ciudad callejera en todo su explendor.

Por fin de vuelta a casa, en un destartalado BMW, el Jazz invadía mis oídos de tranquilidad. Miro por la ventana, y se divisa a lenta velocidad el paisaje. Es agradable.


La noche blanca que termina, entre lazos rojos.