La brisa marina, entrvesaba el cabello alborotado e impregnado de sal. Las olas morían en los confines del mar cada vez más fuerte, y la arena azotaba el rostro, sin quererlo.
La risas y las voces roncas, que se formaron, hicieron estallar la majestuosidad del día.. que allí se contó..
Todas las miradas estaban recelosas, y sumergidas en una gran pantalla de humo cegador.. Escuetos segundos los que se sometían a presión, pero después la.. calma aparecía en el ambiente. Rebeldes, eran los eslabones de la cadena, que se retorcían sin quererlo cada vez más. El bullicio presionaba mis ojos, sin dejarme respirar.
El crujir de la madera del mirador, que pude percibir tan solo por unos pocos momentos, hizo de allí, el mejor momento del día. Llegué a observar, el aleteo de los peces bajo las olas, y a los pequeños bichitos, moverse bajo la arena, mientrás..los gritos del caos se acercaban hacía mi.
Amenos y radiantes, eran los juegos de los presentes, que bajo el agua jugamos como si inocentes niños, nos trataramos.. Aunque más tarde, TODOS, no creíamos mayores.. Miento, CASI todos..
Un estoque a la derecha, un golpe en el pecho, el crujido de las cañas y las sonrisas de dos hombres, hizo que mis pulmones y mi mente, regresaran así, a mi más tierna niñez..
De repente, la inspiración colmó las yemas de mis dedos, y sin lápiz, papel, ni bolígrafo alguno. Tan solo con un palo extraviado, mi cuerpo se condujo a escribir sobre los diminutos granos de arena. Bajo la custodia de los inncesaarios obstaculos, el mar borró mis huellas de su cuerpo..
Y las dejó enterradas en el fondo de sí mismo..
domingo, 7 de junio de 2009
Royal Beach
Gritado por
Lucy
en
4:26
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