martes, 2 de junio de 2009

Cadáver de acero


Sensual, la silueta que bordeaba las sombras de la habitación en penumbra.
Se estremecía con el ensordecedor sonido, que desprendía, su aspera garganta.. y tras eso, se rodeaba su cuerpo, con ambos brazos para, poder dejar de temblar.. Los minutos transcurrían, lentos, demasiado lentos.. Sus dedos parecían escharcha intocable.. y sus ojos estaban hinchados, qué las lágrimas no la dejaban ver, lo que le rodeaba.

En un acto de frenesí, se exaltó, y no logró hacer apego de aquello, que le ocurría, estaba llena de arañazos, y varias marcas de mordeduras; Sus manos estaban totalmente, teñidas de rojo, y..
bajo ella yacía, un precioso cadáver, muerto.

En ese momento, ella se dió cuenta de que era, de acero.