La noche otorgaba un silencioso desvelo. Bajo la lumbre de una vela, la cera goteaba y caía sobre la mesa..
Me detuve un momento, y posé mi mirada. Apoyada en la cristalera ,y el reflejo de mi cara, era diferente al de todas las mañanas; Mis ojos eran grandes mas abiertos, mi cejas estaban perfectamente perfiladas, y mis labios se tornaban, carnosos, esponjosos, ardúos y deseables.. Mis manos ya no eran como antes, estaban llenas de marcas y laca de uñas.
Me apresuré a postrarme delante del espejo de mi habitación, para comprobar que esa visión era cierta. Cuando me situé, pude ver en mi, a una mujer; Mis piernas, mi torso, incluso mis senos habían colmado los límites de mi realidad, en tan poco tiempo transcurrido.
Con cautela, me dirijía explorar el nuevo mundo. Y a buscar a Mamá, no estaba acostumbrada a estar tanto tiempo sola..
-¿Quién eres tú?-dijo ella.
-Soy una mujer.
martes, 12 de mayo de 2009
Soy
sábado, 9 de mayo de 2009
Noche de Blanco
El cielo aparece gris desde el horizonte, emitiendo pequeños rayos de luz. Las gotas de rocío colman mis ojos al despertar, y el eco del viento resuena en las persianas.
Después de caminar todo una mañana persiguiendo un antifaz. La comida basura llegaba a mi paladar, empujada por medio litro de un refresco con gas.
De nuevo, el cielo se colorea gris oscuro, y llueve. Las hojas de los arboles se enfurecían y formaban remolinos en las calles. Los pasos del calzado salpicaban en los escaparates, a causa de los charcos turbios. A través de los cristales del coche, se podían observar los ceños fruncidos, por que la lluvia arruinó un soleado y agradable día playero.
La noche de Blanco colgaba desde todo el alumbrado urbano, y corría por las bocas de la multitud. Reunión de voces famosas, y servicios "gratuitos" al público, ofrecian una amena y tentadora noche, aunque el murmullo de los presentes sería bastante abrumador.
Entre palomitas y oscuridad, se disfrutó de la función, también del roce mutúo, que se desprendió en el sillón.. Al salir, dando tumbos por la ciudad callejera en todo su explendor.
Por fin de vuelta a casa, en un destartalado BMW, el Jazz invadía mis oídos de tranquilidad. Miro por la ventana, y se divisa a lenta velocidad el paisaje. Es agradable.
La noche blanca que termina, entre lazos rojos.
viernes, 8 de mayo de 2009
De vuelta al hogar.
Moría lo oscuro y nacía lo claro. Ambos; príncipe y princesa, yacían dormidos en las sábanas del torreón. La noche fue tranquila y acaramelada. Ella se desprendió de su elegante vestido, y descolocó su máscara, después del baile. El príncipe se quitó los elegantes botines y su espada. Acurrucados; cayeron en un sueño dorado.
Los primeros párpados en abrirse fueron los de ella. Nada más despertar, su mano acarició todo el torso de su hombre. El no hacía apego de aquello.
La tierna y delicada mirada de la princesa, guardaba en su interior un ardiente deseo. No lo podía liberar, la oscuridad de las sombras albergaban a su acecho.
Cada mañana era un nueva historia para los dos; Pero la preocupación del hombre iba en aumento.. Los pretendientes de su princesa colisionaban las puertas de palacio. El solo era un poeta sin nombre, solo podía ofrecer versos y amor.
La heredera del reino, atendía despitada a los demas hombres, no prestaba interés alguno. Mientrás su príncipe a la espera, recostado en algodón.
El paso de los días no tenían magia, no había mas poemas. Los ruiseñores no cantaban, ni los sapos croaban.
En el sótano del palacio, bajando unas interminables escaleras, tras los viejos muros fantasmagóricos. Una habitación especial, que guardaba el mayor secreto de la princesa. Sus alas. Su corazón.
El hombre, nada más entrar en la susodicha, vió que ese tesoro estaba impregnado de un extraño aroma, y enredado por cadenas muy gruesas. La escena le conmovió tanto, que intentó romper las cadenas; Insistía, pero sus manos y brazos eran demasiado débiles. Desesperado se retiró y se sentó frente aquello durante horas.
En su rostro había dibujadas unas marcadas ojeras, y el sudor se empezaba a notar en sus ropas. Vanos esfuerzos daban como resultado a dolorosos fracasos.
La princesa se percató y le dijo.
-Perdonadme mis alas estan dolidas y malheridas. Vuestro corazón es noble, y vuestros versos insustituibles. Pero mi amor no os pertenece.
Ya no habrán más bailes de invierno en noches cálidas, tampoco carcias por el día.
-Acepto. -Dijo vagamente.
jueves, 30 de abril de 2009
Larga noche..
Los colores desgastados de mi habitación se matan entre ellos, mientras que mi cama desecha permanece con una gran jungla de sábanas. El pequeño cúmulo de ropa alborotada junto a las patas de la silla, y los calcetines colgando de la lámpara.
Las colillas del cigarro apagadas, que desprenden un incomodo aroma a nicotina. Las ventanas llenas de churretes, de apoyar los dedos. El sonido que desprenden las teclas al escribir ensordece aún más las notas, que ya no suenan. El reloj de mi teléfono móvil marca aún una hora temprana, y el tintineo del cascabel zarandea mis oídos taponados.
Mi reflejo en el espejo del armario. El surco de mis labios mira hacia el suelo, y mis parpados estan llenos de ojeras. El maquillaje y la sombra de ojos, ensucia toda mi cara, como una vieja mal pintada, por encima de las arrugas. El esmalte de uñas esta esconchado, y los padrastos pueblan todos mis dedos, de la ansiedad y el estrés. Mis pies estan cansados de caminar toda una tarde, sin rumbo fijo. Por último mi estómago ruge de hambre, pero no hace ahínco de comer nada.
Aún me queda una larga noche, llena de mentiras.
Removiendo..
martes, 21 de abril de 2009
Inspiración
Solo con el silencio de mi voz;
Punteando un mundo con la yema de mis dedos.
Entre luces de neón y alcohol,
oigo de fondo el estruendo de mi guitarra sonar.
Bajando los peldaños del petagrama;
Ella, es lo único que me calma.
El viento sopla entre su seno,
y se enreda entre luces de cartón.
No distingo el amanecer, y envejezo entre anocheceres de humo.
Recostado ente melodias multicolores, que envuelven.
Despistada e inocente mirada que desprenden mis ojos.
Sonrisa pícara, tras un soplo de inspiración.
Como musa no me acompaña, el amor:
Si no un buen colocón.
Compongo entre cuerdas blancas y negras, la voz ronca se alza,
y deja paso a una ilusión.
Me acaricia la mañana, y nada es igual.
Solo ella permanecerá a mi lado..
"Ver como las notas danzaban a tu alrededor,
las amé; bajo mi respiración de poeta sin nombre,
y estas notas sordas invoqué para ti."
Con cariño, Katt.
Tu notas, yo sonetos.
Tu músico, yo creador.
domingo, 12 de abril de 2009
Metamorfosis
Rueda el crepúsculo en pensamiento,
mientrás el horizonte emana una inmensa claridad..
Gritos a un nuevo despertar,
sobre las yermas tierras de un alma gris.
Renacer de las inmiscuosas cenizas,
como el legendario ave de fuego.
Como inminente mariposa,
recostada sobre seda espinosa.
Cerril decisión,
sobre el desolado olvido.
Quebradas máscaras,
sobre el abandonado escenario de la última actuación.
El telón desgarrado
por las ansiosas lágrimas
del mendigo actor de la puerta de atrás.
Rimas, sonetos,
empapad a este poeta,
amante y seguidor
de los astros de la noche,
y los secretos de las hojas de otoño.
Que calle el dolor,
y cese la tempestad que abruma.
Y a mi tripulación descoloca,
pues con la brisa de los siete mares, me es suficiente.
Susurro mañanero que aclama,
un suspiro a ese batir de alas,
de hermoso y herido pájaro azul.
Control mental,
sin saber la respuesta a la inquietante incertidumbre
sobre el tablero de ajedrez.
¿Cuan respuesta será la equivocada?
¿Quién murmurará el decisivo "jaque mate"?
Bipolaridad sobre las marcas del destino, amor y fortuna.
Pues el oraculo predice este renacer.
Durmiendo entre sábanas que desprenden calor,
aunque al alba, la nieve se derretirá.
Maullidos en las noches,
visión nocturna,
sobre la oscura luz.
Fin de la transmisión.
Renacido engendro, sobre el cadáver de un olvidado ser,
cuya ensencia decapité.
Desde la córnea de mi ojo derecho, Katt.
martes, 7 de abril de 2009
Maullidos a la luna azul
Atardeceres acurrucados entre hojas de verano, oyendo la dulce melodía que desprendía tu voz.
Tiernas miradas sumidas en un interminable abismo. Sabor agridulce y esponjoso el de acusantes labios. Añoro cada rincón de tu ser, que con cada caricia me hacia estremecer. Brisa suave que acariciaba tu timido y grácil rostro..
Rojo escarlata era el hilo del destino, cuan existencia maldita cayó. Caminar a ciegas hacia el mas oscuro pozo. Mi falsa luz, cuan delirante adicción eras. Reflejo en un empañado espejo de amor, cuya visión sin dirección volaba.
Ahogadas pupilas, que irradian dolor. Decrépitas manos que con el paso de los años afloran. Bella flor, cuyo olor murió.
Tu olvido apresado a un inquietante silencio, cuyos recuerdos nacen para después caer sobre un lago de cristal. Fugaces lágrimas blancas, traficando con la angustia, de una obsesiva venganza.
Ya no entender a la razón, dejar atrás mi cordura, y aferrarse al calor del sol.
Titán es aquel que desgarra cada palpitar, con acto de presencia. Oigo aún el murmullo de tu inútil fé, cuando sus gemidos bailaban al son de una anciana voz.
Mostrar tu más radiante luz, y dejar quebrar el doloroso antifaz de piedra que cubre tu ser. Tu alma decapitada por la guillotina de nuestra única verdad.
Arropada en la noche, por mi guardián, el viento del Norte. Construyendo el rompecabezas de sueños e ilusiones de un cálido despertar mañanero.
Como gato que maulla su más inocente y prohibido deseo a la luna azul.
Un magullado corazón.
Att: Desde mi ventrículo izquierdo, Kätt.

