domingo, 23 de agosto de 2009

¿Sueño?

Tan brillante, y hermoso. Vacío y frío, se pintó este día gris. Triste, añejo.. es.
Recuerda mi memoria, como veía esos ojos incoloros brillar al sol, y mezclarse con el aire. Tardíos, eran al hallarme. Y los mios, se perdían, justo antes de mirarme. Cómo los extrañaba.
El delirante destello, que desprendía a través de mis alucinaciones, eran tan soñadas.. que me retorcía, entre mis sábanas arrugadas.

Cuando sonaba, la leve sintonía en mi cabeza, los parpados, lentamente, caían soñolientos, hasta ellos cerrarse.. Dormidos, viajaban por sitios de ensueños, en los que nadie podía llegar, pues solo yo, veía; Veía esas fantasias, y risas en las que me convertía en brisa, y corría alrededor de ellos, sin que realmente me sintieran, para no molestarlos.. Me atraía su felicidad, la de cada uno de ellos, hasta llegaba a envidiarla, y poco a poco eso se convertiría en obsesión, ambición y pesadilla. De la cual me era realmente difícil despertar, pues no podía. Más me dí cuenta, de que mi sueño, ya no era hermoso, no era fresco, ni si quiera tenía color alguno..Se volvió desesperante y pesado, amargo, agonioso, y negro, por ponerle algún tono.

A la mañana siguiente, pude despertar.. Las sábanas, no eran las mismas, ni si quiera sus arrugas eran la de la noche anterior, y estaban completamente húmedas. Los muelles de la cama chirriaban, con el más mínimo movimiento en mi. Me levanté, y ví mi reflejo desatinado en el espejo churretoso, y pude ver, mis ojos hinchados y rojos, todo el maquillaje corrido sobre mi cara, y una cantidad desmesurada de lágrimas que tapaban mi visión, y mi "sueño" de aquel anochecer..

sábado, 15 de agosto de 2009

Luces

Del llanto necio, brotaron lágrimas injustas.. Y así marchamos hacia la orilla y la arena. Tan simple parecía el plan, que llegué a creer que soso y aburrido, sería.
De nuevo el humo, consiguió llegar a mi cerebro sobrio. Y empaparlo de su nociva esencia. Mientras los juegos en el agua, bajaban el colocón.

Ambos, nos sentimos farolillos, al ver su química perfecta y sus entrañables risas. De allí nos marchamos, y de una amena conversación hicimos el atardecer del día.
La noche caía sobre nosotros, y seguidos de la muchedumbre, nos separamos, y de dos a dos se trató la cosa.
El alboroto, la polución, el alumbrado, el ruido formaban, a veces, un incomodo cosquilleo dentro de mi estómago. Pero su tierna mirada, me podía tranquilizar, aunque indiferente siempre estaba. Me gustaba.

Abrazados, pudimos ver ver los fuegos artificiles que se dibujaban sobre el cielo oscuro, de la noche. Mientras la multitud, los aplaudia como si fuera algo nuevo. Pero era costumbre.. Quise, marchar de allí, de la mano le cogí, y con dificultad nos abrimos paso, hacia el hogar. Que acabó en la autopista, con las ventanillas del coche bajadas, y dejando ese día atrás.

domingo, 2 de agosto de 2009

Aire


El pecho estaba espachurrandose, junto a lágrimas de tinta.. Anduviera, mi mente esparcida por centelleantes fantasías, y de tardías sonrisas se contemplara mi cara.

Posando, mi cuerpo se tambaleó, momentaneamente hacia el abismo. Casi resbalé. Asustada, me percaté de que alguien me sostenía entre sus brazos.. Esta vez, no era la imagen de sus ojos grisáceos, quien lo hacia. Si no varias criaturas aladas, que sonreían tiernamente.
Me acunaban, y me adormecían bajo los recovecos de sus alas de algodón. Su canto, no era de esos agudos y angelicales, aunque envolvían en un aura calida y familiar, de la cual me era difícil salir. Tampoco lo deseaba.

Intenté indagar, haciendo pequeños huequecitos entre el plumón, para mirar lo que había fuera. Mis ojos se llenaron de instantáneas lágrimas, al ver que allí estaban cada uno de los que me negó una mirada, un abrazo, una caricia, un "¡Animate!", un saludo, y una sonrisa. Los que me negaron, sentir.

lunes, 13 de julio de 2009

Violines de humo..




Se cuenta el bochorno, de nuevo..Una voz, esa voz, por fin se ha alzado. Ante mi. Exhausta, pero tenúe y suave. La voz, sin mirada; La voz, sin luz. Y mis ojos perdidos en ella, totalmente a oscuras.

¡¿Dónde estás?! El humo suaviza el ambiente, y los ficticios violines de fondo, acurrucan mis senos, entre su profunda e imaginada melodía. Dejada, del habla, y de los susurros. Imaginaba.Tú compañía, desnuda. Tras los acordes del tambor, y las danzantes notas. Caían mis parpados, y la voz calló. Y los susurros, de nuevo, comenzaron a oirse.

Perdidas, mis manos intentando alcanzar tus labios, tan lejanos, y acotados, a la vez. Embriagados, los surcos, de mi boca. Húmedos, y mustios, de por sí, ellos, ni un murmullo han soltado. Mi silencio callado, que sólo yo entendí. Sin interés, mi ebría memoria, viajó a dónde no debía. Y ella, se perdío. Sola. Con mis recuerdos, tendidos de una mano omisa.

Ahuecados, todos, despitados y soñolientos, trás el colocón. Mi cuerpo no respondía en sí. La fatiga, y el placer unidos, en un aura demasiado veloz. El espeso humo, recorría en boca de todos. Rebosantes, en alcohol y humo, la noche cayó sobre nosotros, la luz se retorció, y mi inspiración nació. Los violines de humo desaparecieron, junto con una pícara mirada...

sábado, 4 de julio de 2009

La canción

Hoy.. hoy volvió tu imagen a mi cabeza, tus ojos grisáceos, y tu habitual desatino callejero.
Me encontré, nuevamente, con los acordes de tu guitarra, y desvelé, con ilusión esa voz. En una interminable búsqueda hacia tus desaparecidos labios. Mientrás él canto voló, hacía dónde no alcanzé a oír. Aunque el vendaval, que era habitual no corría entre mis latidos, cómo solía hacer.
Una extraña sensación de satisfacción, desató un leve recelo, en tu condición. Y te impulsó a posarte en mi silueta, inquieto e indeciso, a la hora de obrar..

Cómo me absorto, viendo tus esponjosos labios en mis pupilas. Una caricia tuya, clama mi piel. Mientrás escribo una ilegible canción, y ruge en mi cabeza el sonido de tu pasión.
No consigo percibir tu dulce olor, y tampoco sentir el tacto de tus manos. Jamás lo conseguí.

Grave, agudo, agudo.. y grave.. Tu voz, se escucha de nuevo en mi, pero no veo tu imagen. ¿Por qué? Sí añoré, eso de ti.. Te desvaneces, y solo permanece tu voz; la canción, esa canción que me.. enamoró.

jueves, 25 de junio de 2009

Happy Ending


Mirar, y observarlos, llorar.. y cantar. Añadir imagenEnontrar la llave que abre de nuevo, el cofre de los infinitos momentos, que se dispersan de mi mente, ahora fresca, y preparada para vivir, de nuevo..

Y mirar de nuevo, observar, llorar.. y cantar. Me encuentro en una habitación a oscuras, la que es iluminada por una tenúe luz. En ella hay dos puertas. En una, hay dibujada una cara sonriente, y alrededor de esta, la imagen de los recuerdos que guarda mi cabeza, cada gesto consumido que pasé, cada suspiro, cada lágrima, cada sonrisa, cada movimiento, cada susurro, cada imagen, cada sonido, cada secreto, cada conversación, cada sentimiento, cada emoción, cada fotografía, cada salto, cada rídiculo juego, cada pelicula que ví, .. cada..; En uno de los laterales, está la cerradura, que espera ansiosa el abrise, de nuevo, y así empaparme de su esencia.
La otra puerta, no tiene color alguno, y es completamente opaca, no hay nada que se refleje en ella, carece de emoción alguna, y mi cuerpo no quiere caminar hacia ella.. Prefiere permanecer en la puerta sonriente.
La mirada, hace que mi cabeza haga un movimiento brusco, y que mire hacia la puerta sin color, y mi cerebro conduce a mis pies hasta ella; Me postra frente a ella, y sin llave, abro esa puerta.
Y dejo atrás a mi añorada puerta sonriente.

De nuevo mirar, y observar, llorar.. y cantar. Tras esa puerta no hay nada parecido a lo que había en la otra, solo una carretera infinita, que de momento, conduce a.. ninguna parte.

domingo, 7 de junio de 2009

Bello demonio

En la cúspide estaba la luz que iluminaba el camino, de todo aquel que rondaba por su lado. Preciosa, alegre y dulce. Radiante, era la flor que nació.. La mirada inocente y llena de colores, que irradiaban alegría con cada paso que daba; Presencia angelical, que colmó los labios de frescura y gracia;
Quedó atrapada en las redes, de las sombras, que la envolvían.. Sus alas se caían, poco a poco, pluma a pluma, y estas se deshacían en un soplo.. Y cada vez más, sobre las grietas de su piel, se dejaban ver pequeñas llamas de fuego negro, que iban acompañado de unos puntiagudos cuernecitos, que la hacían aún más.. Adorable.

Ecos de burla, resonaban cada vez más fuerte en su timpano, y eso la clamaba a hundirse, pero se dió cuenta, de que no podía por que se estaba convirtiendo en lo que tanto había renegado durante tantísimos años, se convertiría en un.. bello demonio.